A las estrellas de neutrones se les apoda coloquialmente “estrellas zombis” porque siguen brillando a pesar de estar “técnicamente muertas”. Pueden incluso, como vampiras, chupar la energía de una estrella vecina y regenerarse.
Nacen cuando una estrella supermasiva se derrumba víctima de su propia gravedad, creando una densidad realmente increíble, en la que -por ejemplo- una cucharita pesaría como mil millones de toneladas.
Son estrellas tan pequeñas como una ciudad terrestre, pero con la cantidad de materia que tienen comprimida podrían crearse unas 460,000 planetas Tierra.
Esto es un misterio de la ciencia. Ningún experimento terrestre, ni ningún acelerador de partículas, le puede dar a los científicos los indicios que necesitan para determinar qué es lo que ocurre en el corazón de estas estrellas, sometidas a tanta presión.
Para revelar ese misterio, los científicos le han propuesto a la NASA construir una sonda que sería colocada en la Estación Espacial Internacional y serviría para investigar este fenómeno. Si la Agencia Espacial Norteamericana acepta el pedido, la sonda podrá comenzar a construirse el 2016.
El objetivo es determinar cómo se comporta la materia bajo presiones tan extremas que, de acuerdo a la relatividad de Einstein, el espacio, la luz y el tiempo se “doblan”.
Información de la NASA. Versión, edición y traducción de Sophimanía
Artículo original y completo (en inglés) aquí




















