
Ted fue uno de los primeros lugares en darle la oportunidad a Al Gore de hablar del calentamiento global, una conferencia que pasó a la historia. Imagen: TED
TED se ha convertido en uno de los más importantes escenarios culturales digitales del mundo, especialmente el ciclo de charlas conocido como “TED Conference” que se realiza todos los años en el Performing Arts Center de Long Beach, Estados Unidos, a un costo de 7,500 dólares por asistente, previamente calificado.
Tecnología, diseño, entretenimiento, ciencia, cultura, ecología, educación, desarrollo social entre otras ramas se dan cita en estas conferencias, encarnados por sus más destacados y variados representantes. Todos ellos, sin embargo, tienen algo en común: creen que las ideas pueden cambiar el mundo. Fue en TED que Al Gore comenzó su cruzada contra el Calentamiento global y esa conferencia se convirtió luego en el documental “La verdad incómoda“. Fue en TED que Jimmy Wales impulsó Wikipedia.
Pero al contrario de lo que muchos piensan, TED no nació con la Internet, sino antes, en 1984, como un lugar de encuentro de mentes valiosas de Hollywood y Silicon Valley promovido por el arquitecto Richard Saul Wurman, quien quería evitar que buenas ideas fueran dejadas de lado por no llegar a los oídos correctos.
Los comienzos fueron austeros, pero poco a poco TED se hizo más y más conocido y prestigioso. Ahora hay el premio TED de cien mil dólares, el programa TED Fellows, el encuentro de verano en Edimburgo, el TED Global, TED India, TED Women, y TEDx, la franquicia que permite a organizaciones de todo el planeta montar encuentros similares a pequeña escala y costos bajos. Las mejores conferencias de TEDx son elegidas para pasarse en TED. En el Perú ya existe TEDx y se llevan a cabo interesantes conferencias sobre temas muy diversos. Sus actividades las puedes ver cliqueando aquí.
Los participantes en la “TED Conference” de Long Beach de este año estuvieron reunidos entre el 28 de febrero y el 2 de marzo. Ellos se definen como artistas, ciudadanos preocupados, agnósticos o generadores de ideas. Y los conferencistas no tienen que ser conocidos ni famosos, sino simplemente ser buenos en lo que hacen.
Por ejemplo este año, Donald Sadoway, un ingeniero químico del Massachussets Institute of Technology (MIT) ha presentado algo muy prometedor: la pila metálica líquida, un proyecto que ya cuenta con el apoyo de la fundación de Bill Gates.
Se trata de una caja rectangular no contaminante de 40 centímetros de largo por 20 centímetros de ancho que contiene tres metales líquidos de distintas densidades capaz de proveer un kilovatio por hora, marca que esperan cuatriplicar en dos años más, momento en el que podría comenzar a ser comercializada.
Estas pilas guardan la energía a largo plazo y pueden ponerse en redes, según los requerimientos de un solo hogar, una manzana o una ciudad entera. Esta pila podría recargarse con sistemas alternativos y limpios, como la energía eólica o las celdas solares, para las que no había sistemas de almacenamiento eficientes y durables hasta ahora.

Robots voladores trabajan en equipo construyendo objetos o, como en la foto, tocando el tema musical de James Bond gracias a desarrollos del ingeniero Viyaj Kumar. Imagen: TED.com
Los asistentes también han visto robots voladores que pueden construir cosas trabajando en equipo o tocar música juntos gracias al trabajo de Viyaj Kumar de la Universidad de Pennsilvania y se han enterado de la posibilidad de viajar de Nueva York a Los Angeles en once minutos, gracias a aviones hipersónicos que están siendo desarrollados por DARPA, la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa estadounidense, la misma que en su momento impulsó una idea nueva llamada “internet“.
El proyecto hipersónico está dirigido por Regina Dugan, una de las ingenieros, inventoras y empresarias más respetadas y poderosas del orbe en el campo de la innovación tecnológica, y que terminó su conferencia con un entusiasta y aplaudido: “científicos e ingenieros pueden cambiar el mundo“.
Pero no todo fue ciencia. Leymah Gbowee, premio Nobel de la paz 2011, habló de su trabajo que contribuyó a detener la guerra en Liberia. El equilibrista Philip Petit, que en Nueva York caminó de una Torre Gemela a otra sobre un hilo puesto clandestinamente, habló de inspiración, pasión y tenacidad. René Brown, especialista en vulnerabilidad, definió a TED como “el congreso de los perdedores“, en el sentido que la mayoría de los éxitos e ideas interesantes que ahí se exponen son el resultado de un trabajo en el que se han cometido muchos errores y perdido mucho dinero, pero que al final han valido la pena.
TED, además de ser una vitrina, es también un espacio donde se hacen muchos negocios. Los inversionistas más importantes del mundo acuden para conocer y escuchar ideas que les parezcan interesantes al punto de invertir dinero, en la esperanza de crear “el próximo Facebook” o “el próximo Twitter” y, por qué no, de cambiar (aunque sea un poco) el mundo.
Información de ElPaís. Versión, edición y resumen de Sophimanía
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