A qué se debe el trastorno obsesivo compulsivo

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
19 de Diciembre de 2014 a las 17:28
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A qué se debe el trastorno obsesivo compulsivo

 

Un nuevo estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad de Cambridge, EE.UU., se centra en hallar el por qué nacen los hábitos compulsivos como: morderse las uñas, rascarse la piel, tocarse el pelo, frotarse los ojos, entre otros.

El estudio se encuentra publicado en la revista American Journal of Psychiatry.

Según los expertos, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) se debe a un fallo del sistema de control del cerebro. Otras teorías afirmaban que estos trastornos eran causados por preocupaciones u obsesiones por parte de los sujetos, pero el reciente estudio afirma que se trata de una condición provocada cuando el sistema de hábitos del cerebro falla.

 

 

La modulación del movimiento

 

Los investigadores escanearon los cerebros de 37 pacientes con TOC y 33 personas sin este trastorno. Sometieron a los voluntarios a una prueba repetitiva de respuesta conductual, descubriendo que los pacientes con TOC eran menos capaces de detener sus hábitos mientras se observó una actividad cerebral excesiva en el núcleo caudado, una región que debe “encenderse” correctamente para que podamos controlar nuestros hábitos ya que participa en la modulación del movimiento.

Los científicos concluyen que las compulsiones se deben a un mal funcionamiento en el sistema de hábito del cerebro y que estos hallazgos no son específicos para personas con trastorno obsesivo-compulsivo, sino para cualquier hábito de carácter repetitivo.

“No es sólo el TOC, hay una serie de comportamientos humanos que ahora se consideran ejemplos de compulsividad, incluido el abuso de drogas, el alcohol y los atracones. Lo que todos estos comportamientos tienen en común es la pérdida de control de arriba hacia abajo, tal vez debido a la falta de comunicación entre las regiones que controlan nuestro hábito y aquellos que, como la corteza prefrontal, que normalmente ayudan a controlar la conducta volitiva”, explica Claire Gillan, coautora del estudio.

“Mientras que algunos hábitos pueden hacer nuestra vida más fácil, como la automatización del acto de la preparación del café por la mañana, otros van demasiado lejos y pueden tomar el control de nuestras vidas de una manera mucho más insidiosa con la formación de nuestras preferencias, creencias, y en el caso del TOC , incluso nuestros temores. Tales condiciones están entre las más difíciles de tratar, ya sea por la terapia de comportamiento cognitivo o por las drogas”, aclara Trevor Robbins, coautor del trabajo.

Fuente: muyinteresante


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