Crean dispositivo que permite transferir las emociones de una persona a otra

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
22 de Abril de 2015 a las 12:05
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Crean dispositivo que permite transferir las emociones de una persona a otra

Un equipo a cargo de la investigadora Marianna Obrist, ha encontrado que las emociones humanas pueden ser transferidas por medio de una tecnología que simula las diferentes partes de la mano y sin necesidad de que se produzca contacto físico alguno, esto es, a través del aire. El hallazgo fue presentado ante la comunidad científica en un congreso celebrado en Corea.

El equipo de la Universidad británica de Sussex, está desarrollando una nueva generación de dispositivos que será capaz, en los próximos años, de estimular diferentes áreas de la mano para transmitir sentimientos, por ejemplo, de felicidad, tristeza, emoción o incluso miedo.

Ráfagas cortas e intensas de aire en la zona alrededor del dedo pulgar, índice y zona media de la palma de la mano pueden generar excitación, mientras que los sentimientos de tristeza se crean por medio de la estimulación moderada de la parte externa de la palma y de la zona alrededor del dedo meñique.

“Imagine una pareja que ha tenido una pelea justo antes de ir a trabajar. Mientras ella está en una reunión, recibe una suave sensación, transmitida por una pulsera, que recorre su mano hasta el centro de la palma. Una sensación que la conforta y le indica que su pareja ya no está enfadada. Esas son las sensaciones que logramos crear en nuestro experimento, utilizando un sistema Ultraháptico”, explica la autora.

 

 

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Foto: ABC

 

 

Utilizando su Sistema Ultraháptico, se pidió a un grupo de participantes en el estudio que crearan patrones para describir las emociones que les provocaban cinco imágenes diferentes: Un paisaje tranquilo con árboles, un descenso por aguas turbulentas, un cementerio, un coche en llamas y un reloj de pared. Los participantes podían manipular la posición, la dirección, la frecuencia, la intensidad y la duración de las simulaciones.

Entonces, un segundo grupo de voluntarios seleccionó las simulaciones creadas por el primer grupo que mejor describían las emociones que evocaban las imágenes. De esta forma, eligieron las dos mejores fotos de cada imagen, hasta un total de diez.

Por último, un tercer grupo experimentó las diez simulaciones seleccionadas mientras veían cada imagen por turno y puntuaban cómo cada simulación lograba efectivamente describir las emociones que evocaba cada imagen.

El resultado fue que el tercer grupo recibió de forma clara los estímulos creados por el primer grupo, demostrando que el significado emocional contenido en cada imagen podía ser transmitido con efectividad entre grupos diferentes de personas que no habían tenido contacto previo. Y todo con la estimulación (a distancia) de diferentes zonas de la mano.

Para la doctora Obrist, “seremos capaces, relativamente pronto, de diseñar experiencias verdaderamente atractivas y multifacéticas a través de medios tecnológicos, como la televisión o los juegos de ordenador, que serán capaces de evocar sensaciones a través de los sentidos. A largo plazo, podremos explorar cómo las experiencias multi sensoriales pueden beneficiar a personas con deficiencias sensoriales de todo tipo”.

 

 

FUENTE: ABC


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