Descubren dónde se almacena el miedo en el cerebro

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
16 de Diciembre de 2014 a las 12:00
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Descubren dónde se almacena el miedo en el cerebro

 

 

Un grupo de científicos estadounidenses intenta comprender por qué una persona queda paralizada ante el miedo. Trabajan en “el laboratorio del miedo”, dirigidos por el neurocientífico Joseph LeDoux y acaban de identificar los mecanismos cerebrales que convierten las experiencias desagradables en recuerdos que perdurarán en la memoria por años.

El estudio se encuentra publicado en la revista PNAS.

El neurocientífico Lorenzo Díaz-Mataix estudio el cráneo de cientos de ratas, para estudiar la amígdala, una región del tamaño de una almendra en las personas a la que la comunidad científica califica como el almacén del miedo.

 

 

El experimento

 

Los investigadores sometieron a decenas de ratas a un pitido de 20 segundos seguido por una descarga eléctrica de medio segundo. A partir de entonces, las ratas se quedaban paralizadas cada vez que escuchaban ese sonido. En su cerebro quedó grabado el miedo al chispazo.

Gracias a una técnica conocida como optogenética, los investigadores instalaron genes de algas sensibles a la luz a bordo de virus, que funcionan como taxis microscópicos, y los inyectaron en los cráneos de las ratas. Una vez insertados en las neuronas de los roedores, los genes eran capaces de producir una proteína que funciona como un interruptor de la célula, activándola o desactivándola en función de ráfagas de luz láser enviadas por los científicos.

Las ratas con la amígdala cerebral apagada eran incapaces de recordar el chispazo y carecían de conexiones reforzadas entre sus neuronas. Al activar las amígdalas de las ratas que no habían sufrido la pequeña electrocución servía para generar miedo al pitido sin necesidad de ningún tipo de shock.

En este último caso, según los autores, era necesario que se activaran también los receptores de noradrenalina, una molécula cerebral implicada en los procesos de atención. Sin esta activación, no había aprendizaje.

“Con una sola descarga eléctrica asociada a un pitido, las ratas ya recuerdan la experiencia toda su vida. El cerebro hace esto para afrontar los peligros. Un animal necesita aprender con una sola oportunidad, porque quizá no tenga otra”, explica el neurocientífico.

 

 

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Equipo del neurocientífico Joseph LeDoux, en Nueva York. / NYU

 

 

 

Posibles aplicaciones del hallazgo

 

“En los enfermos con estrés postraumático, ansiedad o incluso depresión, su cerebro no es capaz de aprender que lo que una vez fue peligroso ya no lo es, y siguen respondiendo de forma exagerada”, señala Luis de Lecea, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Stanford, EE.UU.. Personas que han vivido guerras, accidentes graves, violaciones o catástrofes naturales siguen sintiendo miedo y estrés una vez pasado el peligro. La comunidad científica internacional trabaja desde hace unos años en intentar borrar esos malos recuerdos.

Este proceso se puede facilitar con fármacos que actúan sobre los receptores de noradrenalina, como el propranolol, que ya se suministró a víctimas de atentados. Los síntomas de su trastorno de estrés agudo remitieron en el 64% de los casos, según un estudio de la mutua Ibermutuamur.

Según Díaz-Mataix el proceso para almacenar recuerdos desagradables que han observado es un mecanismo del sistema nervioso para generar otro tipo de recuerdos, como asco, ira o alegría.

“El problema es cómo estudiar estas emociones primarias en una rata”, afirma.

 

Fuente: elpais


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