El caso de un hombre que eliminó sus síntomas de Parkinson

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
9 de Febrero de 2015 a las 13:16
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 El caso de un hombre que eliminó sus síntomas de Parkinson

John Pepper fue diagnosticado con la enfermedad de Parkinson hace más de dos décadas. Él empezó a tener síntomas hace casi 50 años, pero  a menos que usted sea un observador perspicaz y bien entrenado nunca se dará cuenta que tiene la enfermedad. Este es un fragmento del libro “The Brain’s way of Healing” de Norman Doige, quien cuenta el caso de su amigo John y su camino a la recuperación del Parkinson.

 

John no parecen tener los síntomas clásicos de un paciente de Parkinson: no camina arrastrando los pies, no hay un temblor visible cuando se detiene o cuando se mueve, no parece rígido y tiene la capacidad para iniciar nuevos movimientos con bastante rapidez, además de un buen sentido del equilibrio. John dejó de tomar medicamentos anti-Parkinson hace nueve años, desde que tenía 68 años de edad, sin embargo, parece caminar con toda normalidad.

 

Su recuperación comenzó en 1998. Le tomó tres meses que su pie izquierdo empiece a aguantar su peso corporal total. Entonces, se concentró en apoyar su peso corporal en su pie izquierdo, y poco a poco equilibrar su peso con el otro pie hasta lograr dar un paso completo. Finalmente le tomó todo un año aprender a caminar nuevamente, internalizando todos estos cambios.

 

 

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Norman Doige autor del libro. Foto: The Guardian

 

 

Su caminar se normalizó, pero lo logró concentrándose en cada acción. Esto lo hizo beneficiarse de algo llamado “neuroprotección” ya que caminar produce crecimiento cerebral y la generación de nuevas conexiones.

 

Después de dominar la caminata, John comenzó a tomar control consciente sobre su temblor. Todas sus nuevas técnicas implicaron involucrar nuevas partes de su cerebro en el control de las acciones, lo que era antes controlado de manera automática. En la práctica, esto significaba realizar conscientemente tareas de una manera ligeramente distinta de lo que había aprendido originalmente. Probablemente este enfoque ayudó porque no participaron las áreas del cerebro que están programadas para actividades automáticas (los ganglios basales), que parecen ser la  fuente del problema.

 

La única manera de darte cuenta que John tiene Parkinson es que es evidente que hacer las cosas de manera diferente, como cuando agarra los cubiertos de manera extraña al comer. 

 

Su esposa lo ayuda colocando las cosas fuera de su alcance o en lugares insólitos, para que se esfuerce en hacer los movimientos de manera consciente y así evitar los temblores.

 

 

FUENTE: The Guardian


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