Estudio: Antidepresivos podrían alterar la conducta moral

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
3 de Julio de 2015 a las 14:09
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Estudio: Antidepresivos podrían alterar la conducta moral

Investigadores de la Universidad College de Londres han descubierto que los fármacos antidepresivos comúnmente prescritos pueden afectar la toma de decisiones de las personas al elegir entre la posibilidad de actuar de forma egoísta o desinteresada.

 

En un experimento, publicado en Current Biology, con 175 adultos sanos donde los participantes tenían el poder de administrar y recibir descargas eléctricas, los investigadores trataron de investigar cuánto dolor siente la  gente al infligir dolor a ellos mismos o los demás a cambio de dinero.

 

La mitad del grupo recibió el antidepresivo citalopram (que estimula la serotonina), mientras que la otra mitad recibió un estimulante de la dopamina (levodopa), que se utiliza en el tratamiento de Parkinson. A continuación, cada grupo que recibió la medicación se comparó contra un grupo que recibió únicamente un placebo.

 

 

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Foto: Science Alert

 

 

Los dos medicamentos tuvieron un marcado impacto sobre el dilema de recibir o emitir descargas eléctricas. Los investigadores encontraron que los que recibieron una dosis única de citalopram estaban dispuestos a pagar casi el doble para el evitar daño a sí mismos o a otros, en comparación con un grupo placebo. Por el contrario, las personas que recibieron levodopa actuaron de manera más egoísta, mostrando una preferencia por dañar a otros si había una recompensa en efectivo.

 

"Nuestros resultados tienen implicaciones para las líneas potenciales del tratamiento para la conducta antisocial, ya que nos ayudan a entender cómo la serotonina y la dopamina afectan la disposición de las personas para dañar a otros por un beneficio personal", dijo Molly Crockett, la autora principal de la investigación, en un comunicado de prensa. "Hemos demostrado que las drogas psiquiátricas influyen en las decisiones morales en las personas sanas, lo que plantea interrogantes éticas importantes sobre el uso de estos fármacos".

 

"Los pacientes que toman estos medicamentos tienen que tener un seguimiento para ver si sus síntomas mejoras, pero casi nunca se verifica cómo ha cambiado su comportamiento”, explica Crockett. "En el tratamiento del Parkinson, algunos pacientes llegan a desarrollar el juego compulsivo y el comportamiento sexual compulsivo. Las drogas tienen consecuencias que llegan al mundo más allá del paciente".

 

 

FUENTE: Science Alert


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