Estudio: Descendientes de sobrevivientes del Holocausto tienen hormonas del estrés alteradas

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
5 de Marzo de 2015 a las 13:21
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Estudio: Descendientes de sobrevivientes del Holocausto tienen hormonas del estrés alteradas

La experiencia de una persona puede tener un profundo impacto en la vida de sus futuros hijos, según Rachel Yehuda, un investigador en el creciente campo de la epigenética y los efectos intergeneracionales del trauma. En su estudio encontraron cambios en el perfil de la hormona del estrés en descendientes de personas que sobrevivieron al Holocausto.

 

El equipo de Yehuda en la Escuela de Medicina de Icahn en el Monte Sinaí había establecido con anterioridad que los sobrevivientes del Holocausto ven alterados sus niveles circulantes de las hormonas del estrés en comparación con otros adultos judíos de la misma edad. Los sobrevivientes tienen niveles más bajos de cortisol, una hormona que ayuda al cuerpo a volver a la normalidad después del trauma; los que sufrieron el trastorno de estrés postraumático (TEPT) tienen niveles aún más bajos.

 

No está del todo claro por qué los supervivientes producen menos cortisol, pero el equipo de Yehuda recientemente encontró que los sobrevivientes también tienen bajos niveles de una enzima que descompone el cortisol. La adaptación tiene sentido: la reducción de la actividad enzimática mantiene más cortisol libre en el cuerpo, lo que permite que el hígado y los riñones puedan maximizar el nivel de glucosa y los combustibles metabólicos para obtener una respuesta óptima a la inanición prolongada y otras amenazas.

 

 

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Foto: googlingtheholocaust

 

 

Más recientemente, un nuevo estudio observó a los descendientes de los sobrevivientes del Holocausto. Al igual que sus padres, muchos tienen bajos niveles de cortisol, particularmente si sus madres tenían el trastorno de estrés postraumático. Sin embargo, a diferencia de sus padres, tienen niveles más elevados de la enzima cortisol. Yehuda y sus colegas teorizan que esta adaptación sucedió en el útero. La enzima está usualmente presente en altos niveles en la placenta para proteger al feto del cortisol circulante de la madre. Si las sobrevivientes embarazadas tenían bajos niveles de la enzima en la placenta, una mayor cantidad de cortisol llegaba al feto, que luego desarrollaba altos niveles de la enzima para protegerse a sí mismo.

 

Los cambios epigenéticos a menudo sirven para preparar biológicamente la descendencia a un entorno similar a la de los padres, Yehuda explica. Con bajos niveles de cortisol y altos niveles de la enzima que lo descompone, muchos descendientes de los sobrevivientes del Holocausto se adaptan mal a sobrevivir el hambre. De hecho, ese perfil de la hormona del estrés podría hacerlos más susceptibles al trastorno de estrés postraumático. Estos descendientes también pueden estar en riesgo de síndromes metabólicos relacionados con la edad, como la obesidad, la hipertensión y la resistencia a la insulina, especialmente en un entorno de abundancia.

 

Sin embargo, todavía es demasiado pronto en la investigación sobre epigenética para saber con seguridad si estos cambios moleculares indican riesgos o beneficios en el mundo real.

 

 

FUENTE: Scientific American


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