¿Los cambios de estación pueden producir alteraciones del ánimo?

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
23 de Septiembre de 2015 a las 10:53
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¿Los cambios de estación pueden producir alteraciones del ánimo?

 Estudios llevados a cabo en los años noventa en la Universidad de Southampton, Inglaterra, revelaron que la mayoría de los adultos, al menos el 90%, experimentan cambios sutiles en el estado de ánimo, energía y sueño cuando cambia la estación. Esos estudios sirvieron de base para ahondar en el término Trastorno Afectivo Estacional (TAE), una serie de síntomas que aparecen vinculados a las variaciones de luz y clima.

 

“Los cambios de las condiciones atmosféricas nos producen alteraciones físicas y mentales, como seres ecológicos que somos", explica el doctor Antoni Bulbena, catedrático, director del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar de Barcelona y experto en la materia.

 

El cambio más importante en cuanto al funcionamiento del cerebro se produce por el menor tiempo de luz solar, elemento clave en la producción de ciertas hormonas. La melatonina, una hormona que se produce en mayor cantidad en la oscuridad es la que influye en que tengamos más sueño (pero también peor ánimo, más hambre y más frío). Además, varias investigaciones han corroborado la relación entre una menor luz solar y niveles bajos de serotonina en el cerebro, el neurotransmisor del estado de ánimo, que nos hace estar más tristes o más felices.

 

 

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“Cuando hay ausencia de luz, uno está más triste, más letárgico, más lento y siente que el tiempo pasa más despacio. Si dormimos más el cuerpo también se ralentiza, se pone a “hibernar”, haciendo más difícil pensar y nos retraemos más socialmente, comemos más carbohidratos… todo esto puede generar desanimo”, explica Bulbena.

 

Las principales publicaciones científicas han publicado estudios sobre reacciones concretas del cuerpo humano ante las manifestaciones del clima. “Los neurólogos hemos intentado ver en todas las enfermedades que aparecen de sopetón la posibilidad de que la estación o condiciones meteorológicas pudieran influir en que el problema aparezca ahora y no unas semanas antes y no hemos encontrado una relación directa ni importante. Efectivamente, se han visto ictus (accidentes cerebrovasculares) que aparecen fundamentalmente en épocas de climas extremos tanto por calor como por frío”, dice el doctor Carlos Tejero, de la Sociedad Española de Neurología.

 

Una revisión de estudios publicada en The Journal of Rheumatology constata que la humedad perjudica a las personas con artritis, mientras que otras investigaciones han encontrado que el frío intenso y la baja presión atmosférica aumentan el dolor en las articulaciones de los reumáticos.

 

 

FUENTE: El País


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