Neurólogo José A. Obeso: Caminar con regularidad aclara las ideas

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
23 de Marzo de 2015 a las 12:27
Compartir Twittear Compartir
Neurólogo José A. Obeso: Caminar con regularidad aclara las ideas

José Ángel Obeso, neurólogo y director del  Centro Integral en Neurociencias A.C. HM CINAC, de HM Hospitales, en Madrid, explica que “estar en la naturaleza es como volver al útero materno”.

 

Nacido en Cuba y criado en Torrelavega, el doctor Obeso explica que caminar en la naturaleza “aclara las ideas y la mente inquieta. Pero solo cuando uno lleva buen tiempo caminando, no  basta con un día, sino hacerlo como algo constante”. Explica que andar es una actividad que tenemos muy optimizada energéticamente.

 

Además, andar favorece la creatividad, asegura, porque el lóbulo frontal, la parte del cerebro que habitualmente nos mantiene a raya, se libera: “Caminar implica una actividad neuronal muy escasa porque es un proceso muy automatizado. Y eso, en mi opinión, libera al cerebro, que empieza a notarse optimista y eufórico y se te ocurren más ideas. A mí me lo nota mucho mi mujer. Suelo llevar un papel para hacer anotaciones. Tengo la impresión de que voy a tener una revelación científica y a veces pienso que estoy a punto de entenderlo todo, como le ocurre a un místico con Dios. Es muy liberador desde el punto de vista cognitivo y emocional”.

 

“Caminar es muy liberador desde el punto de vista cognitivo y emocional”. Ante el ritmo de vida que nos impone la ciudad, recomienda, como receta para cuidar el cerebro, el contacto con la naturaleza:  crea un estado de bienestar emocional fundamental en los tiempos que vivimos.

 

Para el cerebro es como una vuelta al útero materno. La vida de una buena parte de los humanos ha cambiado muy rápido en términos evolutivos, pero el cerebro ha evolucionado de forma más lenta, a lo largo de cientos de miles de años. Con las comunicaciones actuales, la cantidad de estímulos que le llegan al cerebro es tremenda. Está sometido a una hiperactividad mantenida, trabajando en multitarea.

 

Por eso es tan necesario y reparador el contacto habitual con la naturaleza, porque “devuelve al ser humano a la esencia para la que ha evolucionado durante miles de años, a nuestro medio y funciones naturales. El ruido, las personas con las que te cruzas... El cerebro es más vulnerable en una ciudad grande”.

 

 

FUENTE: ABC


Compartir Twittear Compartir