Experimento cuántico confirma que la realidad no existe hasta que la medimos

Física, Mundo Cuántico y Futuro

Por Sophimania Redacción
1 de Junio de 2015 a las 09:10
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Experimento cuántico confirma que la realidad no existe hasta que la medimos

Científicos australianos han recreado un famoso experimento que confirma las predicciones  extrañas de la física cuántica acerca de la naturaleza de la realidad, al demostrar que la realidad no existe realmente hasta que la medimos, al menos, no en la escala muy pequeña. Los resultados se han publicado en Nature Physics.

El sentido común dice que el objeto es o bien onda o bien partícula, independientemente de cómo lo medimos. Pero la física cuántica predice que observar el comportamiento ondulatorio (interferencia) o el comportamiento de partícula (sin interferencias) depende sólo de la forma en que se mida, al final de su viaje. Esto es exactamente lo que encontró el equipo de la Universidad Nacional de Australia (ANU).

"Esto demuestra que la medición es todo. A nivel cuántico, la realidad no existe si no estás mirando", dice el profesor Andrew Truscott, de la Escuela de Investigación de Física e Ingeniería de ANU, en la nota de prensa de ésta. Los resultados confirman la validez de la teoría cuántica, que rige el mundo de lo muy pequeño, y ha permitido el desarrollo de muchas tecnologías como LED, láser y chips de computadora. 

Conocido como el experimento de retraso de la elección de John Wheeler, el experimento fue propuesto por primera vez en 1978 utilizando haces de luz rebotados por los espejos, pero en aquel entonces, la tecnología necesaria era prácticamente imposible. Ahora, casi 40 años más tarde, el equipo australiano ha logrado recrear el experimento utilizando átomos de helio esparcidos por la luz láser.

 

 

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Foto: TELCOMUNEWS

 

 

Las predicciones de la física cuántica sobre la interferencia parecen bastante extrañas cuando se aplican a la luz, que se parece más a una onda, pero haber hecho el experimento con los átomos, que son objetos complicados que tienen masa e interactúan con los campos eléctricos y demás, se suma a la extrañeza", dice Roman Khakimov, estudiante de doctorado.

Para volver a crear con éxito el experimento, el equipo atrapó átomos de helio en un estado de suspensión conocido como condensado de Bose-Einstein, y luego los expulsó todo hasta que no quedó más que un átomo. Entonces dejaron caer ese único átomo a través de un par de rayos láser que se propagaban en dirección contraria, y que formaban un patrón de rejilla que actuaba como encrucijada, de la misma forma que una rejilla sólida dispersaría la luz.

Una segunda rejilla de luz para recombinar los caminos se añadió en algunos casos, al azar, lo que provocó una interferencia constructiva o destructiva, como si el átomo hubiera viajado por ambos caminos, actuando como onda. Cuando no se añadía la segunda rejilla de luz, no se observaba ninguna interferencia, como si el átomo hubiera elegido un solo camino, actuando como partícula.

Aunque todo esto suena muy raro, en realidad es que es solo una validación de la teoría cuántica que ya gobierna el mundo de lo muy pequeño. Con el uso de esta teoría, hemos logrado desarrollar cosas como LEDs, láseres y chips de computadora, pero hasta ahora, ha sido difícil de confirmar.

 

 

FUENTE: Science Alert


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