La historia de Jacob Barnett: Autista, 14 años y Doctor en Física Cuántica

Física, Mundo Cuántico y Futuro

Por Sophimania Redacción
3 de Octubre de 2013 a las 21:43
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La historia de Jacob Barnett: Autista, 14 años y Doctor en Física Cuántica

Cuando el estudiante delposgrado enFísicaCuánticaJacobBarnetttenía 2 años, fue diagnosticado con autismo moderado a severo.Los médicos le comunicaron a sus padres que probablemente no podría hablar nileer, y tampoco llevar a cabo actividades cotidianas básicas.

Sin embargo, luego de seguiruna ardua terapia para desarrollar sus habilidades más básicas, a los 4 añosJacob no solo comenzó a hablar sino que incluso aprendió 4 idiomas. Su madrerecuerda que empezó aprendiéndose el alfabeto al derecho y al revés; luego, sememorizaba las calles de las ciudades que visitaba. Después, empezó ainteresarse obsesivamente por las constantes matemáticas y emprendió unsobresaliente desarrollo educativo que lo llevó a la universidad con apenas 11años.

Actualmente, a sus 14 años,se encuentra cursando un doctorado en Física Cuántica en laUniversidad de Indiana PurdueUniversity Indianapolis (IUPUI), recibe un sueldo como investigador y esprofesor adjunto en la universidad, donde asesora a otros alumnos sobre temasde cálculo. Tiene una investigaciónpublicadaen la revista especializada American Physical Societysobre el origende la simetría máxima.

imagen:bitsenimagen.com

Todos estos logros sonincreíbles para un niño en condición deAsperger.Esta condición consiste en un conjunto de características mentales yconductuales, muchas de las cuales expresan trastornos generalizados deldesarrollo, que afectan la interacción social y la comunicación. Forma parte delos trastornos del espectro autista. Los más característicos son los trastornosde ansiedad y de depresión mayor. Una persona con Asperger puede presentarfalta de empatía, desenvolvimiento limitado en relaciones sociales,egocentrismo marcado; asimismo, puede desarrollar una serie de interesesrestringidos y repetitivos respecto de ciertos temas. Su lenguaje suele serformal, con tono monótono, sin acompañamiento de gestos ni ademanes noverbales.

La gran habilidad de cálculoen las ciencias de Jacob y su capacidad para superar los conocimientosimpartidos en la universidad se explica por su grancoeficienteintelectualde 170, por lo que muchos afirman que supera eninteligencia aAlbert Einstein. Los expertos aclaran, no obstante, que niel autismo ni el Asperger están directa y necesariamente relacionados con uncoeficiente intelectual alto. En el caso de Jacob, estos elementos hancoincidido. Pero la superación de su condición y la potenciación de suscapacidades se deben, sobre todo, al esfuerzo de su madre de proveerle unaeducación y ricos estímulos que le permitieron desplegar toda su capacidadintelectual.

Su madre, Kristine Barnett,afirma que luego de lidiar con terapeutas diariamente, decidió cambiar el modode educar y estimular a su hijo y ocuparse de su educación ella misma. Sepropuso prepararlo para entrar a una escuela con otros niños. Así, se enfoco enlas capacidades dominantes y preferidas de su hijo; lo dejó llenar el suelo ylas paredes con modelos matemáticos que ella no llegaba a comprender pero quepara Jacob tenían mucho sentido.

imagen: urbanchristiannews.com

Se iban juntos a ver lasestrellas de noche tumbados sobre el techo del auto mientras escuchaban jazz;lo llevaba a lugares relacionados con las ciencias y lo dejaba expresarse. Alos 8 años, cuando su obsesión por las ciencias se había colmado en casa, lollevó a la universidad. Ahí, Jacob se sentaba en la última fila, en silencio,escuchaba y, al momento de las preguntas, no podía evitar responderlas.

Su testimonio decrianza ha sido volcado en un libro de memorias tituladoThe Spark: a MotherÁ00b4s Story of Nurturing Genius.

 

Edición y traducción de Héctor Cárdenas para Sophimanía.

Fuente: Huffington Post

 


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