Cambios en el cuerpo revelan cáncer 13 años antes de que aparezca

Medicina, Salud y Alimentos

Por Sophimania Redacción
5 de Mayo de 2015 a las 09:33
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Cambios en el cuerpo revelan cáncer 13 años antes de que aparezca

Un nuevo estudio ha demostrado que hay cambios genéticos diminutos que suceden en nuestras células más de una década antes de que se diagnostique el cáncer, y pueden ser detectados a través de un simple análisis de sangre. La investigación publicada en EBioMedicine encontró que hay cambios en la longitud de los telómeros (los fragmentos al final de nuestros cromosomas) que pueden predecir el cáncer hasta 13 años antes de que aparezcan los síntomas, y que podría ayudarnos a detectar la enfermedad en sus primeras etapas.

"La comprensión de este patrón de crecimiento de los telómeros significa que puede ser un biomarcador predictivo para el cáncer", dijo el autor principal del estudio, Lifang Hou de la Universidad de Northwestern en los EE.UU., en un comunicado de prensa. Los investigadores han estado tratando de entender la relación entre la longitud de los telómeros y el cáncer durante años, pero hasta ahora han tenido problemas para llegar a un resultado coherente.

 

 

telocancer 2

Foto: ECESTATICOS

 

 

Para investigar más a fondo, el equipo siguió a 792 personas aparentemente sanas entre 1999 y 2012. Al final del estudio, 135 de estos participantes fueron diagnosticados con una amplia gama de tipos de cáncer, incluyendo el de próstata, piel, pulmón y leucemia. Mirando hacia atrás en sus registros, los investigadores encontraron que podían predecir el desarrollo del cáncer con solo mirar el patrón de cambios en su longitud de los telómeros de células sanguíneas, que se considera un marcador de la edad biológica.

Desde el comienzo del estudio, los telómeros de los que irían a ser diagnosticados con cáncer se redujeron mucho más rápidamente, lo que significa que fueron envejeciendo más rápido. De hecho, los telómeros de los futuros pacientes de cáncer parecían de personas 15 años más viejas.

Pero este proceso de envejecimiento acelerado se detuvo tres o cuatro años antes de que se diagnostique el cáncer, lo que podría explicar por qué la investigación anterior había tenido problemas para encontrar una clara relación entre la longitud de los telómeros y el diagnóstico del cáncer.

Los resultados también proporcionan información importante sobre cómo el cáncer secuestra nuestras células. Como parte del proceso natural de envejecimiento, cada vez que nuestras células se dividen, nuestros telómeros se encojen. Después de un cierto número de divisiones celulares, los telómeros se vuelven tan cortos que las células se vuelven inactivas o se auto-destruyen, siendo reemplazadas por células más jóvenes y saludables. Pero ahora es evidente que el cáncer ha encontrado una manera de moverse por esta garantía con el fin de hacer que nuestras células se repliquen de manera incontrolable.

 

 

FUENTE: Science Alert


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