Científicos e intelectuales peruanos piden a presidente Vizcarra cambiar el enfoque epidemiológico

Medicina, Salud y Alimentos

Por Victor Roman
27 de Agosto de 2020 a las 17:14
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Científicos e intelectuales peruanos piden a presidente Vizcarra cambiar el enfoque epidemiológico
Los esfuerzos realizados hasta la fecha han sido insuficientes. Foto: Flickr

Un grupo de científicos, profesionales y ciudadanos en general elaboró una carta dirigida al gobierno del presidente del Perú, Martín Vizcarra, para pedirle cambiar la forma en que se está llevando a cabo la lucha contra la pandemia de Covid-19. En estos días el Perú ha pasado a ser el país con la más alta tasa de mortalidad por Covid-19 en el mundo.

Dentro de las personas que firman el documento se encuentran científicos como el Dr. Modesto Montoya, periodistas como Josefina Towsend o investigadores como el economista Hugo Ñopo.  

La petición, que copiamos en integridad líneas abajo, resalta la necesidad de contar con más información, diseñar y desplegar un sistema de vigilancia epidemiológica, así como rimplementar el famoso contact tracing o rastreo de contactos. Para eso, los firmantes se ponen a disposición del gobierno y recomiendan contar con la ayuda de universidades, empresa y demás organizaciones.

 Esta es la petición:

RESPUESTA A LA PANDEMIA DE COVID-19 EN PERÚ: CAMBIEMOS EL ENFOQUE

 

Señor Martín Alberto Vizcarra Cornejo, Presidente de la República del Perú

Gral. Div. (r) Walter Roger Martos Ruiz, Presidente del Consejo de Ministros

Doctora Pilar Elena Mazzetti Soler, Ministra de Salud

Señora Maria Antonieta Alva Luperdi, Ministra de Economía y Finanzas

 

            Agradecemos sinceramente su tiempo. Al igual que ustedes, los firmantes (científicos, profesionales de diversas disciplinas y ciudadanos en general) estamos profundamente preocupados por la tragedia humana, social y económica que el país vive a causa de la epidemia de COVID-19. Estamos seguros de su determinación en combatir la epidemia con todas las herramientas y recursos disponibles en el Estado, y como conciudadanos apreciamos ese esfuerzo. 

            Sin embargo, estimamos que la crisis sanitaria se va a extender hasta la mitad del próximo año, y consideramos que, si seguimos el curso actual, el país va a sufrir pérdidas de una magnitud irreversible cuyo impacto durará varias décadas. Tenemos que evitar eso, y sabemos que es posible, pero ello requiere cambios esenciales de estrategia y un esfuerzo enorme de todos los peruanos. Tanto la evidencia internacional como nuestra experiencia y formación indican que podemos tener un desempeño mucho mejor. Un paso indispensable para cambiar el curso devastador que nos espera consiste en utilizar en mayor grado los conocimientos y recursos científicos existentes. En ese sentido, les solicitamos considerar las siguientes propuestas básicas para un mayor uso del conocimiento científico con el objetivo de multiplicar la efectividad de la respuesta. Además, ponemos a su disposición nuestra experiencia y conocimiento. 


1. Es esencial que el enfoque de respuesta sea multidisciplinario. Dada la complejidad de la situación, es necesario que la respuesta se alimente del conocimiento de diferentes ramas del saber y que involucre a los científicos y especialistas más destacados y con conocimiento de la realidad diversa de nuestro país. Urge buscar los espacios para canalizar dicha contribución. De manera similar, es necesario articular la cooperación transparente y efectiva de actores de la sociedad civil y del sector privado.

2. Es vital diseñar y desplegar un sistema de vigilancia epidemiológica robusto para poder hacer un monitoreo efectivo de la situación y pronóstico de la evolución de la epidemia. Estos sistemas de vigilancia permiten alimentar modelos de simulaciones esenciales para evaluar políticas de contención y mitigación. Los sistemas análogos que existen en MINSA y EsSalud no tienen la interoperabilidad, estándares y funcionalidades internacionales mínimos. Los científicos peruanos tenemos expertise suficiente que puede contribuir en ese desarrollo. Tanto la sociedad civil como el sector privado necesitan conocer con un alto grado de confianza la evolución de la pandemia. El análisis de esta evolución debe ser plasmado en un plan de vigilancia epidemiológica con indicadores clave que permitan conocer la evidencia para las decisiones del Gobierno así como apoyar la toma de decisiones a nivel local, familiar y personal.  

3. La estrategia de pruebas diagnósticas es un componente crucial de la respuesta. Perú sigue realizando un número de pruebas moleculares muy por debajo de lo necesario. Recomendamos muy enfáticamente empujar en paralelo varios esfuerzos. Debemos comprar pruebas asumiendo que los retos logísticos laboratoriales de insumos van a ser resueltos, prestando atención a las nuevas pruebas moleculares disponibles en el mundo. Es necesario invertir en escalar la capacidad diagnóstica usando universidades, instituciones de investigación y laboratorios privados. Eso han hecho nuestros vecinos Chile y Colombia que aplican entre 5 a 10 veces más pruebas. Debemos también invertir sustancialmente en el desarrollo de las pruebas moleculares de los grupos de investigadores nacionales que sean más promisorios. Esta es una inversión socialmente muy rentable, aun cuando contenga incertidumbre.

4. El rastreo de contactos es otra política clave, especialmente ahora que sabemos que conviviremos con el virus por varios meses más. Es cierto que el nivel de nuevas infecciones diarias a nivel nacional es alto, lo que a primera vista pone en cuestión la viabilidad del rastreo. Sin embargo, el país no debe ser visto como un solo bloque. Hay aún varias ciudades y provincias por debajo de los 10 casos confirmados diarios por cada 100 mil habitantes. Éstas deben protegerse con un seguimiento a la escala suficiente. Incluso en zonas con prevalencia y tasa de ataque altas, es posible reducir los indicadores con restricciones temporales seguidas de rastreo, salvando miles de vidas aún con cobertura parcial. La tarea es grande y estamos tarde, pero aún podemos cambiar la tendencia de los indicadores de manera radical. Perú tiene las condiciones para hacerlo. Contamos con un sistema de rastreo automatizado que un grupo de científicos y técnicos peruanos han desarrollado desde abril. El trazador de contactos digital, como se denomina, puede ayudar precisamente en casos donde la escala de recursos humanos necesarios sea grande. Además este sistema puede generar información para el sistema de vigilancia y evidencia útil para decidir diversas políticas, incluyendo restricciones de movilidad. Desde luego los sistemas de rastreo deben articularse con las pruebas (3) y la política de aislamiento sostenible (ver 5). Es importante que la implementación del rastreo de contactos esté informada por los aprendizajes acumulados desde las estrategias de salud pública aplicadas en el Perú.

5. Debemos formular políticas de aislamiento realistas frente a la capacidad logística, actual y potencial. La evidencia indica que es cada vez más difícil aislar a una gran cantidad de personas por lo que gran parte del aislamiento tendrá que ser voluntario. Así, la logística para hacer llegar al paciente soporte financiero temporal y alimentación cobra importancia. Al mismo tiempo esto abre el reto de generar voluntad para cumplir el auto aislamiento. Esta es una razón importante por la que necesitamos a los mejores expertos en ciencias conductuales, sociales y comunicacionales en la respuesta.

6. Es esencial desplegar una política de información y comunicación masiva orientada al cambio de comportamiento del ciudadano. Parte de la poca adherencia a las recomendaciones por parte de la población está asociada a la ausencia de dicha campaña. Los ciudadanos no están suficientemente informados, menos aún convencidos de la importancia de las medidas preventivas. Un avance importante en esa dimensión es esencial para el éxito del resto de la estrategia. Esta campaña debe ser formulada y desplegada conjuntamente por científicos sociales/conductuales y los mejores especialistas de comunicaciones dentro y fuera del Estado. Existen décadas de conocimiento acumulado relevante para dicha tarea.

7. Con las políticas anteriores podremos generar datos e información confiable que sirva para evaluar medidas que restrinjan la libertad de movilidad de los peruanos. Podremos además brindar predictibilidad y confianza a los ciudadanos. Para esto, por ejemplo, puede ser útil adaptar los semáforos del Harvard Global Health Institute que establece indicadores y rangos en los cuales una ciudad o localidad debe adoptar diferentes medidas (desde precaución hasta cuarentenas). De esa forma, tanto los ciudadanos como las empresas sabrán de antemano qué comportamiento y acciones desplegar y qué esperar cuando la localidad incrementa o disminuye los casos.  

8. Finalmente, millones de hogares peruanos serán afectados por la pérdida de empleos y negocios, lo cual disminuirá la calidad de vida e incrementará la pobreza y la desigualdad. Se necesita repensar y potenciar las respuestas económicas y sociales a la pandemia (bonos, asistencia, empleo temporal), así como la estrategia de protección social de largo plazo. Debemos evitar los errores pasados diseñando un sistema de soporte de principio a fin, robusto a la heterogeneidad de acceso al sistema financiero de los ciudadanos, y con múltiples canales de entrega incentivando el uso de aquellos canales con menos riesgos para la salud. Además, el Estado debe trabajar de la mano con las organizaciones sociales, cuya capacidad de organización y trabajo colectivo han sido claves para que la sociedad peruana en momentos críticos.

Desde luego, hay otras políticas que pueden emerger de acuerdo a cómo evoluciona la crisis. Agradecemos sinceramente su tiempo y atención.

 

Atentamente,

[VER FIRMANTES EN TABLA ADJUNTA que puedes revisar al final de la carta original, aquí.

Puedes adherirte a la petición, aquí.


#peru #cientificos #pandemia #covid 19
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