Todo sobre la relación entre el cáncer, la diabetes y las medicinas antidiabéticas

Medicina, Salud y Alimentos

Por Sophimania Redacción
9 de Febrero de 2016 a las 09:32
Compartir Twittear Compartir
Todo sobre la relación entre el cáncer, la diabetes y las medicinas antidiabéticas


La diabetes es la enfermedad del desequilibrio amargo. Sucede cuando el cuerpo no puede procesar bien la glucosa y se genera un exceso de azúcar en nuestro organismo. Esto llega a ocasionar problemas cardiovasculares, ceguera, impotencia, amputación, insuficiencia renal e incluso la muerte. Lo que pocos saben es que la evidencia científica actual no solo relaciona a la diabetes con el cáncer sino que además nos dice que algunos medicamentos antidiabéticos se consideran agentes cancerígenos.

En el 2012 la diabetes fue la causa directa de 1.5 millones de muertes en el mundo y según cifras de la OMS hay más de 347 millones de personas con diabetes. Se prevé que la diabetes se convierta en el año 2030 en la séptima causa mundial de muerte. Es decir, en los próximos 10 años las muertes por diabetes aumentarán en un 50% y todos estamos expuestos debido a nuestros decadentes hábitos alimenticios y a la falta de actividad física típica de la vida moderna.

En el siguiente artículo Sophimanía te explica todo lo que tienes que saber sobre dos cosas: la relación entre los antidiabéticos y el cáncer, así como algunas recomendaciones sobre el tema y la relación entre el cáncer y la diabetes misma.

La diabetes en sencillo, ¿qué es?

La diabetes es una enfermedad crónica que surge ante el exceso de azúcar. El páncreas deja de producir suficiente insulina -hormona que regula el azúcar-, lo cual ocasiona exceso de azúcar en la sangre (hiperglucemia), produciendo un daño grave en muchos órganos, en especial en los nervios y en los vasos sanguíneos.

La insulina que producen las células beta del páncreas es la que ayuda a movilizar la glucosa de la sangre hacia las células donde se almacena para uso posterior en forma de energía. “Lo que ocurre en la diabetes es que el cuerpo humano no produce suficiente insulina o no puede utilizar la insulina que produce, o ambas situaciones a la vez pueden darse.  Cuando esto sucede, la glucosa no puede ser tomada por las células y entonces suben los niveles de glucosa en sangre. Y son los altos niveles de glucosa los que dañan los vasos más pequeños en los riñones, corazón, ojos o sistema nervioso. Es por esto que si la diabetes no es tratada puede causar insuficiencia cardíaca, infartos, insuficiencia renal, ceguera, y daño a los nervios periféricos especialmente de los pies”, explica el Dr. Alfredo Aguilar, director científico y académico de Oncosalud.

Tres tipos de diabetes

La diabetes de tipo 1 se caracteriza porque el organismo produce poca o ninguna insulina, lo que ocasiona exceso de azúcar en la sangre (hiperglicemia) y la incapacidad del cuerpo de usar la glucosa como energía. A la diabetes de tipo 1 también se le conoce como “insulinodependiente”, pues toda persona que padece esta condición debe aplicarse insulina mediante inyecciones a veces varias dosis al día. Es más severa, puede ocurrir a cualquier edad aunque suele diagnosticarse con frecuencia en la infancia, adolescencia o adultos jóvenes.

A la diabetes de tipo 2 es la más común. Representa aproximadamente un 90% de los casos mundiales de diabetes y en algunos países, incluso, casi la mitad de los casos diagnosticados son en niños y adolescentes. Se le conoce como “no insulinodependiente” por no estar ligada necesariamente a la inyección de insulina. Es menos severa que la tipo 1, aunque también crónica, y suele presentarse en la adultez. Sin embargo hoy en día se está diagnosticando en jóvenes y adolescentes debido a las tasas de obesidad. El tratamiento se maneja con actividad física y una buena alimentación. Si la dieta y los ejercicios no logran nivelar el azúcar, el médico puede recetar pastillas de insulina, inyecciones de insulina temporales o una combinación de dieta, ejercicios y medicinas.

Un tercer tipo es la diabetes gestacional que aparece durante el embarazo. Este tipo se caracteriza por el aumento de los niveles de azúcar en la sangre de la madre o hiperglucemia temporal.

En los tres tipos de diabetes ocurre como denominador común un solo trastorno y es que normalmente nuestro cuerpo está capacitado para degradar los azúcares y carbohidratos que ingerimos hacia un tipo de azúcar especial, más simple que conocemos como glucosa. La glucosa sirve de combustible para las células de nuestro cuerpo. A su vez las células necesitan de la insulina que es una hormona producida por el páncreas y luego liberada al torrente sanguíneo, para degradar la glucosa y utilizarla como fuente de energía”, sostiene el especialista consultado.

diabetes y cáncer.jpgFuente: Internet

Primer riesgo: La conexión entre diabetes y cáncer

La diabetes tipo 2 y el cáncer son dos enfermedades de incidencia creciente a nivel mundial, coexisten con frecuencia en el mismo paciente aunque no necesariamente la diabetes produce cáncer. Sin embargo puede incidir en él. Todo pareciera comenzar cuando los pacientes con índice de masa corporal (IMC) mayor a 25 tienen mayores niveles de insulina endógena, citokinas pro-inflamarorias y otros factores que podrían desencadenar efectos pro-cancerígenos”, explica el Dr. Aguilar, especialista oncólogo.

Asimismo, la hiperinsulinemia (el exceso de insulina) relacionada a la obesidad podría afectar el desarrollo del cáncer. Se ha demostrado una directa relación entre obesidad o mayor porcentaje de grasa corporal, mediadores endocrinos circulantes y niveles elevados de insulina.

“Entonces, el escenario para el desarrollo de cáncer sería una combinación de obesidad prolongada debido a excesiva ingesta de calorías más hiperinsulinemia, elevación de mediadores endocrinos, citoquinas y moléculas pro-inflamatorias. La hiperglucemia (exceso de azúcar) no sería un componente esencial en el desarrollo de cáncer en pacientes con diabetes tipo 2”, explica el especialista. Entonces: la hiperglicemia es el exceso de azúcar (glucosa) en la sangre, mientras la hipoglicemia indica más bien niveles bajos de azúcar en la sangre. Y de otro lado, la hiperinsulinemia es la sobreproducción pancreática de insulina ante la alteración de los niveles de azúcar en la sangre.

La (no) relación de la diabetes y el cáncer de mama

El Women’s Healthy Eating and Lifestyle (WHEL) Study realizó un estudio en el que a 3,003 sobrevivientes de cáncer de mama temprano se les midió los niveles de glucosa durante 10 años para determinar la relación que podía tener la diabetes tipo 2 -no diagnosticada y no reportada- con el cáncer.

Los resultados reportaron que el 6% de todas las mujeres que sobrevivieron al cáncer de mama tenían hiperglicemia crónica (exceso de azúcar en la sangre), es decir, que no se pudo hallar una relación causal directa entre la hiperglicemia y el cáncer de mama. Según el Dr. Aguilar, lo que sucede es que “cuando se ajusta para edad, grado histológico, estadío clínico, etnicidad y actividad física, la tasa de eventos específicos relacionados a cáncer, no difieren significativamente por los niveles glucosa examinados”.

diabetes medication.jpgFuente: Internet

Segundo riesgo: La relación entre cáncer y antidiabéticos

En cuanto a los medicamentos antidiabéticos y su relación con el riesgo de cáncer, el mayor problema está en el Pioglitazone, uno de los principales fármacos antidiabéticos que ha sido clasificado por la OMS como agente de perfil cancerígeno luego de un estudio publicado en el 2015 (Volumen 108 de la IARC Monographs, bajo el nombre de Some Drugs and Herbal Products).

Pero no es el único antidiabético analizado por la OMS. El Pioglitazone, junto con el Rosiglitazone, son un tipo de componentes sintéticos pertenecientes a los llamados Tiazolidinediones, que ejercen efectos directos en los mecanismos de resistencia a la insulina y que se usan para tratar la diabetes de tipo 2 (no insulinodependiente). Y ambos han sido analizados por la OMS.

Tanto el pioglitazone como el rosiglitazone sirven para controlar los niveles de azúcar en la sangre (normalizar la glucemia). Dependiendo de la prescripción médica, ambos medicamentos pueden tomarse de forma aislada o en combinación con la pastilla de matformina o equivalenes, y de ser el caso en la forma de inyecciones de insulina.

Para la OMS el Pioglitazone pertenece al Grupo 2A de probablemente cancerígenos, mientras que el Rosiglazone fue clasificado en el Grupo 3, de no riesgo para contraer cáncer. Esta clasificación la realiza la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer (IARC, en inglés) que funciona dentro de la OMS y lo hace siguiendo la siguiente tabla.

La OMS pone en el Grupo 1 a los agentes con evidencia científica suficiente para decir que producen cáncer. En el Grupo 2 están los agentes que probablemente (2A) y los que posiblemente (2B) causen cáncer, según estudios en humanos y en animales. En el Grupo 3 están los agentes que a la fecha no se ha podido probar que puedan originar cáncer. Mientras que en el Grupo 4 están los agentes que según la evidencia científica disponible no se consideran de naturaleza cancerígena.

Pioglitazone y riesgo de cáncer de vejiga

Entre el 2000 y el 2005, el pioglitazone ha sido una de las drogas más usadas para tratar la diabetes de tipo 2. Sin embargo, tras una serie de estudios científicos que lo relacionan con el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga, las ventas de pioglitazone se han reducido. En Francia, en el 2011, L’Agence nationale de sécurité du médicament et des produits de santé (ANSM) suspendió el uso de medicinas compuesta de pioglitazone en base a estudios referidos a la relación entre el cáncer de vejiga y el pioglitazone.

En Alemania The Federal Institute for Drugs and Medical Devices (BrFAM) hizo lo propio en el 2001. Y en EE.UU, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) informó que el uso de pioglitazone por más de un año podría estar asociado con el cáncer a la vejiga. En todos los casos la zona orgánica probablemente afectada con el uso de pioglitazone era la vejiga.

El Dr. Aguilar afirma que “un reciente meta-análisis de varios estudios observacionales analíticos apuntan a una probable preocupación de mayor riesgo de cáncer de vejiga con el uso de pioglitazone, particularmente con usos prolongados y dosis acumulativas. En otros estudios su uso se asoció con menor riesgo de cáncer colorectal, cáncer de pulmón y de mama. Sin embargo, en un estudio realizado en EE.UU a cargo de PROactive (Prospective Pioglitazone Clinical Trial in Macrovascular Events, EE.UU) no hubo diferencias en las tasas de incidencia de cáncer de vejiga entre el grupo de Pioglitazone vs. Placebo”.

Aunque para algunos especialistsa el Pioglitazone sigue siendo una opción válida para tratar la diabetes de tipo 2, por considerar que los “beneficios superan los riesgos”, la evidencia científica sugiere que los médicos no deberían recetar Pioglitazone e, incluso, debería suspenderse su comercializaciónpioglitazone.JPGFuente: Pastorpc

Pioglitazone en el Perú

Frente a esta situación, el Perú ha decido regular el uso del Pioglitazone. En el marco de la Ley de los Productos Farmacéuticos, Dispositivos Médicos y Productos Sanitarios (Ley Nº 29459) el Ministerio de Salud del Perú aprobó en el 2012 la Resolución Directoral N.º 3715-SS, que señala los productos comerciales que contienen Pioglitazone, y que son: “Actos”, “Actoplus Met”, “Actoplus Met XR”, ”Duetact”. Las etiquetas “Tiazac” y “Pioglitazone” también figuran en el circuito comercial.

Esta resolución también contiene un conjunto de indicaciones, advertencias y contraindicaciones. A continuación transcribimos algunas:

"ADVERTENCIAS Y PRECAUCIONES:

- Datos epidemiológicos disponibles sugieren un ligero incremento de riesgo de cáncer de vejiga en pacientes diabéticos tratados con pioglitazona, en particular tras tratamientos prolongados y con mayores dosis acumuladas. No puede excluirse un posible riesgo en tratamientos de corto plazo.

- Se recomienda a los profesionales de salud evaluar los factores de riesgo que presente el paciente para desarrollar cáncer de vejiga antes de iniciar el tratamiento con pioglitazona (incluye edad, antecedentes de tabaquismo, exposición a algunos agentes ocupaciones o quimioterapia por ejemplo, ciclofosfamida o radioterapia previa en la región pélvica). Esto es especialmente relevante en la población anciana, dado que el riesgo de cáncer de vejiga aumenta con la edad. Por ello, se debe valorar con cautela el balance beneficio riesgo en ancianos antes de iniciar el tratamiento con pioglitazona y durante el curso del mismo". (Para leer el texto completo puedes entrar aquí).

Recomendaciones (Dr. Alfredo Aguilar):

- Insistir en la educación y difusión de información sobre dieta saludable, mayor actividad física y tamizaje de cáncer temprano en pacientes obesos.

- En pacientes con diabetes de tipo 2 con riesgo de cáncer o historia familiar, se debe seleccionar con prudencia la medicación antidiabética.

- Quienes desarrollen cánceres tipicamente relacionados a obesidad, especialmente si es menor de edad, deben ser evaluados buscando anormalidades metabólicas como resistencia a la insulina, síndrome metabólico, diabetes y enfermedad cardiovascular.

- Para pacientes con diabetes tipo 2, la Asociación Americana de Endocrinología y el Colegio Americano de Endocrinólogos recomiendan que como práctica diaria se midan la circunferencia de cintura (que se relaciona con obesidad visceral); así como medir el índice de HOMA (indicador certero de resistencia a insulina).

- La relación hallada en los últimos años entre cáncer, la alteración de la tolerancia a glucosa y la diabetes de tipo 2 llevan a dejar atrás la visión de tratar cada enfermedad por separado y llaman a promover un manejo integral con oncólogos, internistas nutricionistas y otros profesionales de la salud.


#diabetes #salud #oncosalud #cancer #oms
Compartir Twittear Compartir