Científicos proponen un escenario en el cual podría existir vida en las nubes de Venus

Vida Extraterrestre

Por Victor Roman
1 de Septiembre de 2020 a las 18:54
Compartir Twittear Compartir
Científicos proponen un escenario en el cual podría existir vida en las nubes de Venus
La atmosfera de Venus podría ofrecer un improbable lugar para albergar vida. Imagen: ESA

La vida es tan resistente que, según un análisis publicado en la revista Astrobiology, podría existir incluso en las nubes de Venus. Un equipo de científicos del MIT han esbozado un modelo teórico en el cual posibles microbios alternarían su existencia en pequeñas gotas de agua que caen de la atmosfera.

A diferencia de su hermano helado, Marte, Venus es un infierno. Su temperatura superficial está por encima de los 400 grados Celsius y casi no hay agua (elemento esencial para la vida). Por eso, se cree que el segundo planeta es uno de los más desfavorables para albergar vida.

Sin embargo, todavía hay una pequeña cantidad de vapor de agua, que se condensa en nubes de gran altitud con temperaturas moderadas, y existen hipótesis según las cuales puede existir vida microbiana allí. ¿Por qué? Algo así ya ocurre en nuestro planeta.

Una biosfera microscópica aérea existe en la Tierra. Corrientes de aire llevan bacterias, arqueas y hongos en las nubes, después de lo cual algunos de ellos caen en las gotas de agua. Una vez en el suelo, estos microorganismos permanecen vivos y metabólicamente activos, aunque no hay evidencia de división celular en este estado. 


La hipótesis

Ahora Sara Seager del MIT y sus colegas decidieron proponer un escenario específico según el cual la vida venusiana puede existir de manera estable en las nubes a altitudes de 48 a 60 kilómetros.

En primer lugar, los investigadores formularon una contradicción fundamental. Por un lado, la vida tal como la conocemos necesita agua, por lo que las gotas de agua de las nubes son un entorno adecuado para ellas. Por otro lado, en las nubes, las gotas crecen gradualmente y eventualmente caen bajo la influencia de la gravedad. En condiciones como las de Venus, donde las capas inferiores de la atmósfera se calientan a cientos de grados, tal descenso sería fatal para los organismos.

Al mismo tiempo, sobre Venus, los microorganismos no podrán permanecer fuera de las gotas durante un tiempo significativo. La atmósfera de Venus es muy seca, los microbios perderán agua rápidamente y morirán. Incluso en la Tierra, los microorganismos que han salido de las gotas de agua de su atmósfera húmeda morirán en unos pocos días si no regresan a la superficie.

 

Ciclo.jpg
Posible ciclo de vida en la atmósfera venusiana. Créditos: Sara Seager et al. / Astrobiology, 2020

Según el equipo de Seager, esta contradicción se puede resolver asumiendo el próximo ciclo de vida microbiana. En la primera etapa, el cuerpo se encuentra en una gota de agua en una nube, donde vive y se reproduce.

Según datos modernos, las gotas, de tres micrones de tamaño, flotan a la altura de las nubes durante seis meses, lo que es más que suficiente para múltiples fisiones. Poco a poco el tamaño de las gotas crece, caen y "sintiendo" esto, los microbios deben formar un análogo de las esporas terrestres.

Las esporas bacterianas, a diferencia de las esporas de plantas, no sirven para reproducirse, sino para proteger contra condiciones extremas. El metabolismo se detiene, una membrana densa crece debajo de la membrana celular, que retiene las sustancias necesarias, y de esta forma el cuerpo puede existir durante miles de años, resistiendo el calor, la deshidratación y un ambiente agresivo.

Además, la espora caerá en la región de la neblina venusiana inferior que se encuentra debajo de las nubes, que ocupa una altitud de 47 a 33 kilómetros. Se desconoce la composición de esta sustancia, pero gracias a los datos de las sondas Pioneer, sabemos que el tamaño característico de sus partículas es de aproximadamente medio micrón, y en la capa superior puede llegar a los dos micrones.


Un modelo similar en la Tierra

La espora más pequeña conocida de bacterias terrestres tiene un tamaño de 0,25 micrones, lo cual es suficiente para una larga existencia en esta capa de la atmósfera. Dado que el tiempo medio de asentamiento de las partículas de la neblina venusiana inferior es de más de cien años, puede servir como reserva de vida a largo plazo.

En este depósito, las esporas pueden esperar muchas décadas antes de que la siguiente corriente ascendente las recoja y las lleve de regreso al ambiente húmedo y nublado. Cuando la humedad envuelve la espora, esta se activa y comienza a multiplicarse, cerrando el ciclo.

 

microorganismo.jpg
Microorganismos en las nubes de la Tierra. Créditos: Amato et al / Nature, 2019

Dado que las corrientes de aire son caóticas, los hipotéticos organismos tendrían que multiplicarse a gran intensidad para compensar la muerte de aquellos que caen en la zona caliente, o vuelan demasiado alto. Además, el metabolismo venusiano debe diseñarse para altas concentraciones de ácido sulfúrico: en las gotitas en cuestión, su concentración es de al menos el 70%.

Cabe señalar que el estudio es más un ejercicio mental. Por el momento, es difícil modelar el ecosistema celeste venusino, ya que la humanidad tiene pocos datos sobre este planeta. Aún así, es interesante imaginar cómo sería la vida en otros mundos.


Fuente: AstrobiologySpace.com


#vida #venus #astrobiologia
Compartir Twittear Compartir