Ancestros de serpientes tenían patas y talones

Naturaleza y Animales

Por Sophimania Redacción
21 de Mayo de 2015 a las 11:34
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Ancestros de serpientes tenían patas y talones

Un equipo de paleontólogos de la Universidad de Yale, que ha llevado a cabo el estudio más detallado hasta el momento sobre los antecesores de estos animales, ha concluido en un artículo publicado en la revista BMC Evolutionary Biology, que los ancestros de las serpientes actuales eran animales nocturnos que acechaba a sus presas con sigilo y tenía minúsculas patas traseras.

Según el estudio, las presas de las que se alimentaba eran más grandes que las que cazaban los lagartos de la misma época. Sin embargo, aunque los científicos creen que su dieta no estaba limitada a la ingesta de animales muy pequeños, todavía no había desarrollado la capacidad de manipular presas muy grandes utilizando técnicas como la que usa la moderna boa constrictor para tragar animales grandes de un solo bocado.

"Hemos generado la primera reconstrucción completa de cómo era la serpiente ancestral", afirma la investigadora del Departamento de Geología y Geofísica de Yale Allison Hsiang, autora principal del estudio.

"Dedujimos que el ancestro común más reciente de todas las serpientes era un depredador, que cazaba con sigilo presas relativamente grandes por la noche y muy probablemente vivió en los ecosistemas forestales en el hemisferio sur", describe Hsiang.

Se desprende del estudio que los más recientes antepasados de estos ofidios ya habían perdido sus miembros anteriores, pero aún conservaban unas diminutas patas traseras en las que se puede observar incluso los dedos y la articulación del tobillo. Estas serpientes primitivas se originaron hace algo más de 128 millones de años, en el Cretácico, y en opinión de estos científicos evolucionaron primero en tierra firme.

Luego, algunas se adaptaron a la vida marina. Su técnica de caza no consistía en asfixiar a sus víctimas. Por el contrario, las capturaban con los dientes, similares a agujas con forma de gancho, y las devoraban por completo.

Para reconstruir las características y el hábitat en el que vivían estos animales, los investigadores analizaron el ADN, los fósiles o la anatomía de un total de 73 especies de serpientes y lagartos, vivos y extintos. Identificaron las diferencias y una serie de rasgos comunes, elaboraron un gran árbol evolutivo y determinaron las principales características que habrían sido decisivas en su historia evolutiva.

 

 

FUENTES: Muy Interesante, Europapress, Live Science, El Mundo


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