Las aves huyen de las tormentas 24 horas antes de que lleguen

Naturaleza y Animales

Por Sophimania Redacción
19 de Diciembre de 2014 a las 12:49
Compartir Twittear Compartir
Las aves huyen de las tormentas 24 horas antes de que lleguen

Los chipes alidorados, unas aves de Tennessee (Estados Unidos), huyeron de una gran tormenta que mató a 35 personas 24 horas antes de que se produjera. Así lo han averiguado varios científicos, que habían colocado geolocalizadores en las aves sin ningún objetivo concreto. Las aves captan los infrasonidos emitidos por las tormentas, que viajan a distancias de miles de kilómetros.


Los chipes alidorados, o reinitas alidoradas, aparentemente sabían de antemano que vendría la tormenta que acabó generando 84 tornados (confirmados) y matando al menos a 35 personas en la primavera pasada, según un artículo publicado ayer en la revista Current Biology. Los pájaros dejaron la escena mucho antes de que las devastadoras tormentas supercelda (en rotación) irrumpieran. 


"Lo más curioso es que los pájaros se fueron mucho antes de que llegara la tormenta", señala Henry Streby, de la Universidad de California, Berkeley, en la nota de prensa de Cell Press, recogida por EurekAlert!. "Al mismo tiempo que los meteorólogos del canal del tiempo nos decían que la tormenta se dirigía hacia nosotros, las aves aparentemente ya estaban haciendo las maletas y evacuando la zona." 


Los pájaros huyeron de sus territorios de cría más de 24 horas antes de la llegada de la tormenta, informan Streby y sus colegas. Los investigadores sospechan que las aves escucharon los infrasonidos asociados con el mal tiempo, a un nivel muy por debajo del rango del oído humano. "Los meteorólogos y físicos saben desde hace décadas que las tormentas de tornados producen infrasonidos muy fuerte que pueden viajar a miles de kilómetros de la tormenta", explica Streby.

 

 

tornado 2

Foto: BBC

 

 

Viajes no planeados 



Los resultados muestran que las aves que siguen rutas migratorias anuales también pueden despegar en viajes no planeados en otras épocas del año, cuando las condiciones lo requieran. Eso es probablemente una buena noticia para las aves, ya que se prevé que el cambio climático produzca tormentas más fuertes y más frecuentes. 


Pero eso seguramente también tiene algún inconveniente, afirman los investigadores. "Quizás les vaya mejor de lo que algunos han predicho en cuanto al cambio climático", señala Streby. "Pero este comportamiento presumiblemente costará a las aves un poco de energía y tiempo preciosos, que deberían emplear en la reproducción". 


En el próximo año, el equipo de Streby desplegará cientos de geolocalizadores en los chipes alidorados y especies afines, dentro de su rango de reproducción, para averiguar donde pasan el invierno y cómo llegan allí y vuelven. 


"No puedo decir que esté esperando otra oleada de tornados severa", reconoce Streby, "pero estoy ansioso por ver qué cosas impredecibles sucederán esta vez."

 

 

FUENTE: BBC

 


Compartir Twittear Compartir