¿Tu relación va a durar? La ciencia te lo explica

Filosofía y Humanidades

Por Sophimania Redacción
9 de Noviembre de 2015 a las 07:42
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¿Tu relación va a durar? La ciencia te lo explica

¿Hay signos reconocibles que pueden predecir hacia dónde se dirige una relación? Un estudio recientemente publicado en Journal of Marriage and Family examinó esta cuestión mediante el seguimiento de las relaciones a través del tiempo y midiendo cómo iba cambiando la sensación de “hacia dónde iban las cosas” para ambas partes de la pareja.

Si se pudiera trazar la historia de una relación, ¿qué aspecto tendría? En muchas puedes ser una línea recta ascendente que muestra un progreso constante. Otras pueden mostrar una línea curva que revela algunos obstáculos. ¿Esta trayectoria puede influir en cómo va a terminar la historia?

En el reciente estudio, el investigador Brian Ogolsky y sus colegas plantearon la hipótesis de que las fluctuaciones del nivel de compromiso de los individuos para casarse podrían predecir los resultados futuros de relación. Para probar la idea, los entrevistadores juntaron 376 parejas de novios que estaban en sus 20s y les pidieron que graficaran su línea de tiempo sobre sensación de compromiso para casarse.

Los participantes pudieron actualizar sus gráficas luego de pasar por entrevistas cortas en varios momentos de los 7 meses que les siguieron, concluyendo con una entrevista final nueve meses después del inicio del estudio. Los participantes también proporcionaron información sobre los cambios del estado de la relación, como terminar, mudarse juntos, salir son compromiso, etc.

 

compromiso 2

 

Los investigadores analizaron los gráficos observando puntos de inflexión o cambios en el compromiso para casarse, sobre todo cualquier crisis o momentos en los que las posibilidades de matrimonio disminuyeron. También examinaron la pendiente o grado de cambio en los puntos de inflexión para ver si las cosas estaban escalando rápidamente o lentamente. Al usar la retroalimentación mensual de los participantes, los investigadores identificaron cuatro patrones de compromiso distintos:

 

Dramático (34% de la muestra): Este grupo tenía una relación de tipo "arriba y abajo", con más crisis y cambios pronunciados en el compromiso que otros grupos. Estos individuos pasaban más tiempo separados y tenían opiniones más bajas de la relación, y sus familias y amigos apoyaron menos la relación.

Enfocado en la pareja (30% de la muestra): Este grupo se caracteriza por pensar que “la pareja es el centro del universo”. Este enfoque experimentó muy pocos descensos y sus cambios en el compromiso dependían de cuánto tiempo podían pasar juntos.

Socialmente involucrado (19% de la muestra): Este grupo experimentó muy poca variabilidad, y menos caídas. Cuando se produjeron cambios, fueron determinados en gran medida por la cantidad de interacción con su red social y lo que los amigos y familiares pensaban de la relación.

Conflictiva (12% de la muestra): Al igual que el grupo dramático, este grupo tenía un gran número de altibajos. Los tamaños de los cambios no eran tan elevados, pero eran desproporcionados al número de conflictos en la relación. Los que estaban en este grupo también tenían menos cosas positivas que decir acerca de la relación que los del grupo socio-enfocado, y menos apoyo de familiares y amigos que el grupo socialmente involucrado.

 

Saber cómo fue cambiando el compromiso para casarse con el tiempo es un buen predictor de los resultados de la relación. Los individuos en el grupo dramático tenían más del doble de probabilidades de romper que cualquiera de los otros tres grupos. Aquellos en el grupo socio-centrado eran más propensos a ver progresar su relación, mientras que el grupo conflictivo tenía mayor probabilidad de mantener el estado de la relación estático por más tiempo.

En conjunto, estos resultados sugieren que es bueno ser socio-centrado y no dramático. En otras palabras, los que con frecuencia experimentan importantes fluctuaciones en su compromiso deberían preocuparse por la sostenibilidad a largo plazo de la relación.

 

 

FUENTE: Live Science


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