Conoce la increible historia del anina que recibe regalos de los cuervos

Sociología y Antropología

Por Sophimania Redacción
6 de Marzo de 2015 a las 11:42
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Conoce la increible historia del anina que recibe regalos de los cuervos

Una niña de Seattle, Estados Unidos, alimenta a los cuervos de su jardín y estos le traen regalos a cambio. Tiene una relación especial con estos animales.

Gabi Mann, de 8 años, tiene una preciada colección de objetos: un foco y pequeñas piezas de vidrio marrón gastadas por el mar, un corazón perlado, es uno de sus favoritos.. Los objetos están envueltos uno por uno y colocados por categorías.

Entre sus tesoros hay una diminuta bola plateada, un botón negro, un clip azul para papel, una cuerda amarilla, un pedazo desteñido de espuma, una pieza de Lego azul... La lista es interminable. "Con ellos me demuestran cuánto me quieren", asegura la niña.

La relación de Mann con los cuervos comenzó en 2011. Salió del auto y se le cayó un pedazo de pollo y un cuervo lo recogió. Pronto tuvo un grupo de pájaros observándola, esperando a que otro pedazo se le precipitara al suelo. Cuando creció, empezó a compartir su almuerzo de camino o a la parada del autobús. Después se le unió su hermano en la tarea y pronto los cuervos se alinearían para saludar al autobús, a la espera de que los volvieran a alimentar.

 

 

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Foto: BBC

 

 

En 2013 madre e hija comenzaron a ofrecerles alimentos como un ritual diario, en lugar de tirarles bocados de tanto en cuanto. Cada mañana llenaban de agua la pileta del patio trasero y ponían cacahuetes los comederos de pájaros. Gabi Mann también solía tirar un puñado de comida de perro sobre el césped. Y mientras lo hacían los cuervos esperaban sobre los cables telefónicos.

Los cuervos limpiaban los comederos de cacahuetes y a cambio dejaban baratijas brillantes; un pendiente, una visagra, una piedra pulida. Pero no había patrón. Los obsequios, cualquier cosa reluciente y suficientemente pequeña para poder ser sostenida por el pico de un pájaro, aparecían esporádicamente.

"Si quieres formar lazos con un cuervo debes recompensarlo de forma consistente", recomienda John Marzluff, profesor de ciencias de la vida salvaje en la Universidad de Washington, en EE.UU. Está especializado en aves, sobre todo en cuervos y grajos. ¿Y qué comida es la mejor a modo de premio?

 

 

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Foto: BBC

 

 

"Unos cuantos cacahuetes con cáscara", responde el experto. "Es un alimento muy energético y hacen ruido al lanzarlos al suelo, por lo que los pájaros lo pueden oír y así acostumbrarse fácilmente a la rutina".

Marzluff y su colega Mark Miller estudiaron a los cuervos y a las personas que los alimentan y descubrieron que entre estos se crean relaciones muy personales. "Definitivamente existe una comunicación de doble vía", asegura Marzluff. "Unos entienden las señales de los otros".

La madre fotografía los cuervos con regularidad y anota su comportamiento e interacciones. Y el regalo más increíble que ha recibido de ellos es la tapa de una lente de cámara que perdió mientras retrataba en un callejón cercano un águila calva que merodeaba por el barrio. Ni siquiera tuvo que salir a buscar la tapa. La encontró en la pileta del patio. ¿Se la habían devuelto los cuervos?

"Estoy segura de que fue intencional", sonríe. "Nos observan todo el tiempo. Estoy convencida de que vieron que se me cayó y que decidieron que querían devolvérmela".

 

 

FUENTE: BBC


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