Descubren método para “inyectar” visión nocturna en ojos humanos

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Por Sophimania Redacción
27 de Marzo de 2015 a las 10:07
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Descubren método para “inyectar” visión nocturna en ojos humanos

Un nuevo poder para el ser humano ha sido descubierto por la ciencia. Inyectando una solución de Clorina en el ojo humano es posible ver e identificar objetos en plena oscuridad a través de una distancia de más de 50 metros durante varias horas.

 

La clave es una sustancia natural, sensible a la luz llamada cloro e6 (ce6), que se deriva de criaturas marinas y se ha utilizado durante muchos años en la investigación del tratamiento del cáncer. También se ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la ceguera nocturna y la mejora de la visión con poca luz en las personas con trastornos del ojo, por lo que un equipo independiente de 'bio-hackers' con residencia en California, llamados Science for the Masses, decidieron ver de qué otra manera se podría utilizar para mejorar la visión.

 

Aunque parezca increíble, este estudio ya ha sido probado en humanos, concretamente en Gabriel Licina, un investigador bioquímico del grupo que estudiaba la posibilidad de implementar la visión nocturna en el ojo humano, sin necesidad de gafas ni de dispositivos.

 

 

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Gabriel Licina. Foto: Science Alert

 

 

Para comprobar la efectividad de la investigación, le inyectaron en los vasos conjuntivales una sustancia conocida como Clorina e6 (Ce6), que se encuentra en un pez de aguas profundas.

 

Después de la aplicación se le colocaron lentes de esclerótica negros para reducir el potencial de que la luz entre en el ojo. Lentes de sol negros también fueron utilizados para potenciar esta acción. Licina reportó haber experimentado los efectos "muchas horas después de la aplicación", informó el equipo.

 

Licina y cuatro controles fueron colocados en un ambiente oscuro, y esperaron a sentir los efectos. Después de aproximadamente una hora, empezaron a distinguir los objetos en la oscuridad a unos 10 metros de distancia. Pronto, esta distancia cambió a 20, y, finalmente, a poco más de 50 metros, siendo capaces de reconocer e identificar los símbolos y objetos, tales como números, letras y formas, moviéndose contra fondos de distintos colores y estampados. Y no estamos hablando de objetos enormes, sino que objetos que tenían aproximadamente el tamaño de una mano.

 

 

FUENTE: Science Alert


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