El universo recién nacido quizás fue la mitad de grande de lo que antes se pensaba. Esto se ha establecido gracias a dos simulaciones computarizadas, que pretenden dar luces sobre un misterio del cosmos: ¿Por qué algunos elementos son más abundantes de lo que nuestras teorías actuales sugieren?
En los primeros cientos de millones de años después del Big Bang, el universo temprano estaba compuesto principalmente por átomos de hidrógeno, helio y muy pequeñas cantidades de otros elementos. Poco a poco, estas nubes de gases se condensaban, formando las primeras estrellas.
Ahora bien… ¿Cómo eran estas primeras estrellas? El 2008, científicos de la Universidad de California estimaron que esas estrellas bebés tendrían enter cien y doscientas veces la masa de nuestro sol.
Pero ahora un equipo de la NASA, liderado por Takashi Hosokawa, ha usado simulaciones computarizadas que han sugerido que esas estrellas tempranas habían tenido “sólo” entre treinta y cuarenta veces la masa de nuestro sol.
Para llegar a esos resultados, Hosokawa ha usado computadoras que originalmente se diseñaron para estudiar el desarrollo de estrellas modernas. Pero ahora se les ha programado las condiciones que existían en el universo temprano, con pocos elementos alrededor.
Estos hallazgos esperan ayudar a explicar la distribución de elementos que vemos hoy en el universo.
Información de NewScientist. Versión, edición y traducción de Sophimanía
Artículo original y completo (en inglés) aquí



















