Droga alucinógena "Special K" sería una alternativa contra la depresión

Cerebro y Neurociencias

Por Sophimania Redacción
9 de Enero de 2015 a las 09:59
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Droga alucinógena "Special K" sería una alternativa contra la depresión

La depresión crónica ya cuenta con un tratamiento farmacológico que revierte eficazmente la enfermedad en uno de cada tres pacientes. El medicamento en cuestión no es ninguna novedad en el mercado farmacéutico, pues fue sintetizado en 1962 y lleva usándose clínicamente desde 1965. Se trata de la ketamina, conocida popularmente en el mercado negro como ‘Special K’.

El clorhidrato de ketamina es una potente droga alucinógena indicada como tranquilizante para caballos. En cambio, un equipo de psiquiatras de la Health NHS Foundation de la Universidad de Oxford ha constatado sus beneficios para combatir la depresión severa en pacientes crónicos que no responden a los tratamientos farmacológicos o terapias convencionales.

El metaanálisis de los diferentes ensayos  llevados a cabo en humanos, que recoge esta semana el Journal of Psychopharmacology, demostró que la administración de ketamina es una alternativa “rápida y eficaz”, que mejoró notablemente el estado de salud del 30% de los voluntarios que participaron en los estudios.

Clorhidrato de ketamina. La introducción de la ketamina en el mercado de las drogas se produjo de forma masiva a mediados de los 90 en EEUU, llegando a competir a día de hoy con otras sustancias clásicas como la cocaína y el éxtasis. Su consumo provoca, además de alucinaciones, una fuerte euforia, lo que la ha hecho famosa en el ambiente de música techno y discotecas.

Los especialistas se refieren a esta sustancia como el nuevo éxtasis, y su creciente abuso entre los jóvenes se ha constatado en las numerosas intoxicaciones e ingresos hospitalarios por problemas urológicos derivados de su consumo.

 

 

 

ketamina 2

Foto: ECESTATICOS

Ensayos clínicos

Los pacientes recibieron entre tres y seis infusiones de ‘Special K’ durante tres semanas, que contenían hasta 80 mg. Tras este tiempo, se observó que un 30% de ellos habían superado la enfermedad entre un período que iba de las tres semanas a los ocho meses posteriores al tratamiento.

Los resultados son muy emocionantes, se han observado cambios notorios en los pacientes con depresión crónica a los que ningún otro tratamiento había conseguido ayudar. Ninguno de ellos reportó los síntomas adversos propios de su consumo, sin embargo, aún no se han podido comprobar los efectos adversos a largo plazo de esta droga, principalmente, el deterioro cognitivo.

Para Rupert McShane, profesor en Oxford y uno de los autores del estudio, este descubrimiento supone un importante avance en la lucha contra la depresión: “Los resultados son muy emocionantes, hemos constatado cambios notorios en los pacientes con depresión crónica a los que ningún otro tratamiento había conseguido ayudar”.

 

 

 

FUENTE: Scientific American


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